Juntos…

Juntos dan el paso que cubre la próxima estrella en el reflejo,  las ilusiones intactas no saben del futuro o lo ignoran a conciencia como una venganza anticipada,  entretanto conjugaciones de arena y espuma van  lavando las promesas,  idilios dulces y pretéritos,  el momento con la fuerza del conjuro es la  risa del mar que sacude los trópicos colándose en cada intersección,  afectando la conciencia que discordia en las sombras,  un bote se mece y estremece la madera , que protesta en sonidos acostumbrados,  la rama se suelta del árbol ajena al dilema,  se abrazan,  mientras las frutas se ablandan y maduran corroídas en temperatura y la termodinámica intransigente,  como en un juego de niños con reglas absurdas la vida se sacude inquieta abarcando las explicaciones y los miedos,  las casas ofrendan sus luces,  desnudas las bombillas echando en cara la modernidad descarnada,  siguen el paseo por la orilla que delimita los estados,  la noche abarca sus almas cotidianas,  el poblado con gentes de otro tiempo se cadencia a lo lejos y convida al viento sus frituras y melazas ,  el histrionico reverberar eléctrico de la música se suma a las palabras que se agitan en anécdotas y risas ,  atruena la canción de la vida opuesta al silencio como otra forma irrespetuosa a la muerte,  allí dirigen su paseo,  al bullicio escandaloso del gentío,  mientras el lagarto ignora y el cangrejo ignora y la savia que recorre la selva ignora,  sin jactarse de ser profundos,  carentes de importancia,  en la noche iluminada.

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