Una satisfacción…

Una satisfacción derruida,

el paladar reconfortante.

Aún escalofrío acalambrado,

mientras

la estufa expira en estática,

y mis piernas se dobleentrelazan en

abrigo,

ignorando el absurdo de las sabanas.

Mi muerte

corteja

imaginarios,

brotando en veredas pasadas,

letras,

que hacinan el inventario final,

de promesas,

des

echas

en gestos.

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