(Se expresan
sonrientes cristales las entrañas
significado sobre piedras
el camino se superpone al andar
ahuyentando blanco en la maleza
la aprehensión de un destino.)
El ritmo suena compases pulmonares,
jadeando un rictus genuino,
la existencia ensimismada,
expandiendo una belleza sumisa de mujer.
Se cuela intersticio el paisaje
en el ojo equidistante,
anunciando a vivas voces en gargantas silenciosas,
árbol o vuelo o agua o nervadura;
veo el idioma
fugarse antes significado,
que barre en un viento alado
la ternura del momento natural,
aunque las yemas no atrapen,
el río cabalga desbocados corceles,
en ese gasto desapego de abundancia,
sopesando la balanza,
sin un trazo de amargura,
lisa rechaza la piedra que acaricia,
otros días de castigado despecho,
temblando su bravura enseña triunfal,
a nuestros labios ausentes,
en el corazón de su humo
el final adivinado.
Por delante goteando el trayecto
la lluvia salida del casto imaginario en gris oscuro,
mi cansancio navega mares musculares
arrastrando brazos colgados en protesta,
el espacio ignora las paredes,
abarcando mece un latido:
adusto en madera
abyecto en zumbido,
el alma eco-a un grito disconforme,
la resistencia pasiva al infinito,
y cada paso estalla
perdido,
sin oído alguno,
que atestigüe
a su favor.
Llora el sendero y alza su voz retumbando en el carcaj de tus ansias apiladas, ¡vamos! admite las emociones en puertos futuros, con la luz por delante como si estuvieras muerto, con la claridad de los astros ausentes vergonzosos del día. Contempla hasta el abrazo el vacío, aunque los árboles se tuerzan ablutivos tienes que cegarte en la comedia , el destino iguala los celos del segundo siguiente, ese gesto que sacude la tarde dejando caer los frutos ¡no te detengas! Cada insecto contribuye a la tarea laboriosa que anónima clama que se violaron las reglas, que el círculo no es perfecto si su mano no lo cierra, que el grito se ahoga porque no es sino otro forma de suicidio ¡no caigas de rodillas! ….No ahora , justo cuando la luna ofrendaba las raíces, cuando el vuelo te mira desde abajo y todas las profecías se cumplen al unísono, escucha otra vez con tu nariz el viento, que susurra callada consonancia , tu nombre en el olvido.