Naufraga el día
una mueca resignada,
presuroso
al oído
te susurro
el secreto paralelo
la tristeza de las farolas,
que incitan
el calor de tus ojos
anhelando
quizás el tiempo
que ya cierra su párpado.
Naufraga el día
una mueca resignada,
presuroso
al oído
te susurro
el secreto paralelo
la tristeza de las farolas,
que incitan
el calor de tus ojos
anhelando
quizás el tiempo
que ya cierra su párpado.