se muere la vejez de puro cansancio,
mirarse en arrugas como oleajes,
piel que se aja indómita,
se aferra a un recuerdo como guía,
en el faro de la noche
el tiempo se cobra su tardanza
pero piedra tras piedra
trae su profecía bajo el brazo
la letra que esta escrita
cuenta un bello cuento
que ya nadie ha de leer