la lluvia cae pesada ,estrecha por los corredores, el cielo de color amargo ,fiel reflejo de la sensación, recorre recovecos que encuentra, fallas creadas por el tiempo o los hábitos de supuestos ocupantes, río microscópico avanza perpendicular, no hay viento que denote el desgano de las nubes o la prisa de mojarlo todo de una vez, simple la ciudad acepta sin reserva la mascara melancólica que le impone el bajo contraste de los grises que resaltan las imperfecciones, casi no se ven personas que quiebren la harmonía desolada, la humedad viene del mar exhalada del horizonte apremiante..